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La Súplica de Penalti del United: ¿Un Silbato Demasiado Temprano?

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📅 21 de marzo de 2026⏱️ 4 min de lectura
Publicado el 21-03-2026 · Nicol: El Man United debería haber recibido un segundo penalti contra el Bournemouth

El polvo se ha asentado sobre el empate 2-2 del Manchester United en Bournemouth, pero ¿los argumentos? Esos siguen volando. Particularmente en torno a esa segunda petición de penalti para el United, la que Steve Nicol insistió que fue una falta clarísima de Justin Kluivert sobre Kobbie Mainoo. Shaka Hislop, que Dios lo bendiga, lo vio de otra manera. Y miren, normalmente tiendo a dar el beneficio de la duda al árbitro en el campo, pero Nicol podría tener razón aquí.

El árbitro, Tony Harrington, señaló el punto de penalti en el minuto 17 para Bruno Fernandes después de que Willy Kambwala derribara torpemente a Kluivert. Fernandes lo convirtió con frialdad, poniendo el 1-1 en ese momento. Pero el verdadero punto de conflicto llegó en el minuto 67. El United, perdiendo 2-1 después de los goles de Dominic Solanke y Kluivert, estaba presionando. Mainoo, que había estado excelente toda la tarde, se adentró en el área. Hubo contacto, un claro choque con Kluivert, y Mainoo cayó. Harrington lo desestimó, el VAR lo revisó y el juego continuó. El United finalmente empató en el minuto 65, de nuevo a través de Fernandes, pero ese segundo penalti podría haber cambiado el partido.

Aquí está la cuestión: viendo la repetición, la entrada de Kluivert sobre Mainoo parecía torpe, si no directamente imprudente. No tocó el balón; tocó al hombre. No fue un piscinazo. Mainoo tuvo una oportunidad genuina de disparar o crear un pase peligroso. Que Nicol diga que "debería haber sido penalti" apenas es una exageración. El argumento de Hislop, de que fue "suave" y Mainoo "instigó el contacto", suena un poco a historia revisionista. A los defensores se les enseña a tocar primero el balón. Kluivert no lo hizo. Se deslizó, Mainoo lo vio venir y el contacto fue claro.

Esto tampoco es por resentimiento de los aficionados del United. Están séptimos en la Premier League, a ocho puntos del Tottenham, quinto clasificado, después de este empate. Cada punto importa ahora mismo, especialmente con su calendario. El equipo de Erik ten Hag necesitaba esos tres puntos para mantener vivas las esperanzas de la Liga de Campeones. En cambio, se enfrentan a una seria cuesta arriba. Ahora solo han ganado uno de sus últimos seis partidos de liga, una victoria por 2-0 sobre el Everton el 9 de marzo. Esto no fue un incidente aislado; la temporada del United ha estado plagada de decisiones arbitrales inconsistentes, tanto a favor como en contra. ¿Recuerdan la controvertida decisión de fuera de juego que anuló el gol de Garnacho contra el Man City a principios de esta temporada? ¿O la debacle del VAR con los Wolves en la jornada inaugural?

¿Mi opinión? Si esa misma entrada hubiera ocurrido en el área de penalti de Old Trafford, con la afición local rugiendo, apostaría mucho dinero a que Harrington señalaría el punto. Hay un sesgo sutil, casi subconsciente, que se cuela en estas decisiones, especialmente en partidos apretados fuera de casa. La presión es diferente. Esta se sintió como una decisión de "no nos metamos en problemas", en lugar de un "no hay falta" definitivo.

El United finalmente salvó un punto, pero la decisión errónea les costó dos más. Tendrán que ser impecables en sus seis partidos de liga restantes, incluyendo partidos difíciles contra el Arsenal y el Brighton, para siquiera aspirar a la clasificación europea.

**Predicción:** El United termina octavo, perdiéndose toda competición europea, y esta no-llamada de penalti será una nota a pie de página en su decepcionante revisión de la temporada.