La temporada del Tottenham Hotspur es un desastre. No hay forma de endulzarlo. Antonio Conte se ha ido, Cristian Stellini fue un parche temporal, y ahora la máquina de rumores está sacando nombres como Adi Hütter e Igor Tudor como posibles reemplazos. Y, sinceramente, la conversación sobre Hütter es desconcertante.
Este no es un club que necesite otro proyecto de recuperación. Necesitan estabilidad, una visión clara y alguien que realmente pueda hacer que este equipo juegue un fútbol coherente. Hütter, más recientemente con el Borussia Mönchengladbach, fue despedido en mayo de 2022 después de terminar décimo en la Bundesliga. Su récord allí fue de 13 victorias, 10 empates y 14 derrotas en 37 partidos en todas las competiciones. Eso no es precisamente inspirador para un equipo con aspiraciones de Champions League, incluso si actualmente ocupan el quinto lugar en la Premier League.
Aquí está la cuestión: los Spurs no son un club de mitad de tabla de la Bundesliga que busca una cara nueva. Tienen a Harry Kane, que ha marcado 24 goles en liga esta temporada, y a Son Heung-min, que, a pesar de un año flojo, sigue siendo un talento de clase mundial. El problema no es la falta de potencia de fuego; es la falta de dirección, una debilidad y una defensa que cede ventajas como un reloj. ¿Recuerdan la derrota por 3-2 ante el Bournemouth el 15 de abril? ¿O ceder tres goles en los últimos 15 minutos contra el Liverpool el 30 de abril para perder 4-3? Esos no son problemas de entrenador, son sistémicos.
**El Argumento de Tudor, Brevemente**
Ahora, Igor Tudor. Actualmente dirige al Marsella en la Ligue 1, donde son segundos, a cinco puntos del PSG con dos partidos restantes. Su récord allí es de 27 victorias, 7 empates y 12 derrotas en 46 partidos. Es conocido por un estilo agresivo y de alta presión, lo que podría encajar con el ritmo de la Premier League. También tuvo una etapa en el Verona, guiándolos al noveno puesto en la Serie A en 2021-22, un final respetable para ese club.
El enfoque táctico de Tudor es mucho más cercano a lo que Conte intentó implementar, aunque con más franqueza y quizás menos rigidez. Exige intensidad, y eso es algo que los Spurs han echado mucho de menos en los grandes momentos. El argumento a favor de Tudor es que ha demostrado que puede hacer que un equipo juegue con propósito y energía, incluso si su carrera como entrenador ha sido un poco de trotamundos.
**Por qué Hütter es un No Rotundo**
Pero volvamos a Hütter. Su último período verdaderamente exitoso fue con el Eintracht Frankfurt, donde los llevó a las semifinales de la Europa League en 2019, venciendo al Inter de Milán y al Benfica en el camino. Eso fue hace cuatro años. El fútbol avanza rápido. Desde entonces, se mudó a Gladbach, y no funcionó. Su flexibilidad táctica, o la falta de ella, fue a menudo criticada. Generalmente favorece un 3-4-3 o 4-3-3, pero la ejecución en Gladbach a menudo fue inconexa.
El Tottenham no necesita otro entrenador que necesite tiempo para "implementar su sistema". Necesitan a alguien que pueda empezar a trabajar de inmediato, evaluar el talento existente y mejorarlos *ahora*. El club corre el riesgo de perder a Kane este verano si no pueden convencerlo de un proyecto ganador. Traer a un entrenador cuyo último trabajo terminó en despido después de una temporada mediocre simplemente no grita "proyecto ganador". Grita "otro año de mediocridad".
¿Mi opinión? Que el Tottenham traiga a Hütter sería una clara señal para Kane de que no se toman en serio la competencia por los grandes trofeos en el futuro inmediato. Sería un paso atrás, no adelante, para un club desesperado por una identidad clara y un éxito constante.
Mira, creo que Daniel Levy necesita apuntar más alto. El club necesita un ganador probado, o al menos alguien con un historial reciente de superar las expectativas en una liga importante. Alguien que pueda imponer respeto e inculcar una mentalidad ganadora, no solo otro nombre en una larga lista de ex entrenadores.
Predicción audaz: Si los Spurs contratan a Hütter, Kane se habrá ido antes del 1 de agosto.