El Negocio Arriesgado de los Falcons en la Temporada Baja de 2026
Terry Fontenot ha estado ocupado. El gerente general de los Atlanta Falcons, que entra en su sexta temporada baja al mando, sin duda ha dejado su huella en la plantilla, aunque con resultados mixtos hasta ahora. Este período de agencia libre de 2026 se siente diferente. Hay una sensación de urgencia, una sensación de que el tiempo se acaba después de una tercera temporada consecutiva de 7-10 bajo su supervisión. El gran movimiento, por supuesto, fue traer al mariscal de campo veterano Derek Carr con un contrato de dos años y $60 millones, con $35 millones garantizados. Esa es una inversión significativa para un mariscal de campo de 35 años que lanzó para 3,747 yardas, 23 touchdowns y 14 intercepciones la temporada pasada para los Saints. Es un movimiento claro para ganar ahora, poniendo todas las fichas en el centro de la mesa.
Reconstruyendo las Trincheras, Otra Vez
La defensa fue una prioridad, como debería ser después de terminar en el puesto 25 en defensa total en 2025, cediendo 365.1 yardas por partido. Fontenot abordó la línea defensiva al fichar al tackle Grover Stewart de los Colts con un contrato de tres años y $33 millones. Stewart, de 32 años, proporciona una presencia muy necesaria para detener la carrera, registrando 46 tacleadas totales y 2 sacks el año pasado. También aseguraron al ala defensiva Josh Allen, ex de los Jaguars, con un contrato de cuatro años y $72 millones. Allen, que viene de una temporada de 12 sacks, se convierte inmediatamente en el principal cazamariscales de los Falcons, algo que no han tenido consistentemente desde John Abraham. La secundaria también recibió un impulso con la incorporación del safety Jeremy Chinn con un pacto de dos años y $10 millones de los Panthers. La versatilidad de Chinn, habiendo jugado tanto de safety como de nickel corner, será valiosa para el coordinador defensivo Ryan Nielsen. Los Falcons cedieron 246 yardas aéreas por partido en 2025, por lo que estos movimientos no son solo para mostrar.
Cambio en la Línea Ofensiva y Oportunidades Perdidas
En el lado ofensivo, los Falcons dejaron ir a algunas piezas clave. El guardia Chris Lindstrom, un pilar del Pro Bowl, firmó un contrato masivo de cinco años y $105 millones con los Jets. Perder a Lindstrom duele, ya que ha sido un jugador de primer nivel constante desde que fue drafteado en 2019. Atlanta intentó reemplazarlo fichando al ex guardia de los Texans Shaq Mason con un contrato de dos años y $14 millones. Mason es sólido, pero no es Lindstrom. También volvieron a firmar al tackle ofensivo veterano Kaleb McGary con una extensión de dos años y $16 millones. Mantener a McGary proporciona continuidad en el lado derecho, pero el puesto de guardia izquierdo es una incógnita. Lo más desconcertante para mí es la decisión de no buscar agresivamente otro receptor abierto de primer nivel. Drake London es bueno, pero no puede hacerlo todo. Tuvo 1,067 yardas recibidas y 6 touchdowns la temporada pasada, pero el siguiente receptor más cercano solo tuvo 520 yardas. Firmaron al ex velocista de los Commanders Curtis Samuel con un contrato de un año y $5 millones. Samuel es una buena pieza complementaria, pero no es un verdadero WR2. Este equipo necesitaba desesperadamente otro receptor dinámico para emparejar con London, especialmente con un nuevo mariscal de campo veterano.
Hablando en serio: creo que fichar a Derek Carr es un movimiento desesperado que no dará sus frutos. Es una ligera mejora, claro, pero no es un mariscal de campo de Super Bowl, y acaban de comprometer una cantidad significativa de espacio salarial con él. Esta plantilla todavía se siente a unas pocas piezas de distancia, y han hipotecado cierta flexibilidad futura por un movimiento lateral en el puesto de mariscal de campo. ¿Mi predicción audaz? Los Falcons terminan 8-9 y se pierden los playoffs, lo que lleva a otro cambio de entrenador y a Fontenot en la cuerda floja para esta época el próximo año.