Liam Rosenior calificó la goleada 3-0 del Chelsea ante el Everton como "decepcionante". ¿En serio? Eso es quedarse corto. Fue un desastre, una actuación que resaltó cada grieta en un equipo que parece menos una unidad cohesionada y más una colección de piezas caras que aún intentan averiguar hacia dónde van. Esto no es solo una mala tarde en Goodison Park, aunque el gol de Abdoulaye Doucouré en el minuto 75 ciertamente hurgó en la herida. Esto se trata de un patrón, un rendimiento consistentemente bajo que Rosenior, a pesar de sus tranquilas conferencias de prensa, no ha podido solucionar.
Aquí está la cuestión: el Chelsea ha perdido ahora tres de sus últimos cinco partidos de la Premier League. Dejaron escapar puntos contra el Brighton, un equipo al que deberían haber ganado cómodamente, empatando 2-2 en casa el 26 de noviembre. Antes de eso, fueron goleados 4-1 por el Newcastle el 20 de noviembre. Estos no son solo incidentes aislados. Este es un equipo que se encuentra en la mitad inferior de la tabla a pesar de haber gastado más de mil millones de libras en las últimas ventanas de transferencia. ¿Recuerdan el acuerdo de Enzo Fernández por 106 millones de libras en enero de 2023? A menudo se le ve aislado en el mediocampo, luchando por dictar el ritmo incluso contra equipos de mitad de tabla. La culpa no puede recaer solo en él, por supuesto, pero la inversión simplemente no se ha traducido en dominio en el campo.
**El problema del delantero (otra vez)**
Parece que el Chelsea ha estado buscando un número nueve confiable desde que Diego Costa se fue en 2017. Nicolas Jackson, un fichaje de verano por 32 millones de libras, ha mostrado destellos – un hat-trick contra el Tottenham el 6 de noviembre viene a la mente – pero también ha fallado un número sorprendente de ocasiones claras. Contra el Everton, tuvo dos buenas oportunidades que no pudo convertir, desperdiciando oportunidades que un delantero de primera categoría habría metido. Armando Broja entró tarde, pero todavía está regresando de una lesión a largo plazo y no ha marcado un gol en la liga esta temporada. No se pueden ganar partidos si no se puede marcar. Es una verdad simple en el fútbol. Los 19 goles del Chelsea en 16 partidos de liga los sitúan por detrás de equipos como el West Ham e incluso el Wolves. Eso simplemente no es suficiente para un club con aspiraciones de Liga de Campeones.
¿Y qué hay de la defensa? A pesar de toda la charla sobre errores individuales, toda la línea defensiva a menudo parece desorganizada. El tercer gol del Everton, un cabezazo de Beto en el minuto 90+2, vio a la defensa del Chelsea completamente desconectada. Fueron pillados con los pies planos, permitiendo que un centro rutinario se convirtiera en gol. Reece James, uno de sus jugadores más importantes, está constantemente luchando contra las lesiones, logrando solo nueve apariciones en la liga esta temporada. Su ausencia obliga a reorganizaciones defensivas y afecta su amplitud de ataque. No se puede construir estabilidad cuando tus jugadores clave están entrando y saliendo de la enfermería.
Mira, Rosenior es un tipo inteligente, y ha heredado una situación difícil. Pero después de casi un año en el cargo, deberíamos ver un progreso más tangible. Los resultados "decepcionantes" se están acumulando, y las actuaciones a menudo carecen de la intensidad y la coherencia táctica que uno esperaría. ¿Mi opinión? A menos que el Chelsea salga y compre un delantero probado y clínico en enero, terminará completamente fuera de los puestos de clasificación europea. Necesitan más que solo "decepción" para ponerse en marcha; necesitan un cambio fundamental en su enfoque y personal.
**El camino por delante para Rosenior**
El calendario próximo no ofrece mucho respiro. El Chelsea se enfrenta al Sheffield United a continuación, un partido que absolutamente *deben* ganar, pero luego viajan a Wolves en Nochebuena. Después de eso, es el Newcastle en la Copa de la Liga. Rosenior necesita encontrar una manera de inyectar algo de confianza, algo de estructura y algo de capacidad goleadora en este equipo, rápido. De lo contrario, "decepcionante" podría convertirse en la palabra que defina su mandato. Predigo que el Chelsea perderá puntos en al menos uno de sus próximos tres partidos de la Premier League, lo que agravará aún más la presión sobre Rosenior.