Mira, cuando escuchas "procedimiento" y "rodilla" en la misma frase sobre un jugador clave, especialmente uno que ya se ha perdido una parte de la temporada, un gemido colectivo se eleva. Eso es exactamente lo que sucedió con los aficionados del Tottenham cuando se filtró la noticia sobre Dejan Kulusevski. El sueco ha estado fuera desde principios de enero, su última aparición fue en la victoria por 4-0 en la FA Cup contra el Preston North End el 28 de enero. Había estado lidiando con una molestia, y finalmente se consideró necesaria una pequeña operación de limpieza.
Pero el propio Kulu, bendito sea, está haciendo todo lo posible para calmar los nervios. Publicó en Instagram que su rodilla está "genial" y que se está "recuperando y fortaleciendo". Eso es una buena señal, sin duda. Los Spurs lo necesitan de vuelta, y lo necesitan de vuelta a pleno rendimiento. El equipo ha parecido un poco desarticulado sin su carrera directa y su chispa creativa en el flanco derecho. Desde que el calendario cambió a 2023, el Tottenham ha luchado por la consistencia, perdiendo 4-1 contra el Leicester City y luego siendo goleado 3-1 por el Arsenal en el Derbi del Norte de Londres. Le ganaron al Manchester City 1-0, claro, pero eso pareció una excepción en términos de fluidez ofensiva.
La cuestión es que Kulusevski no es solo un jugador más en la plantilla; es fundamental para la forma en que Antonio Conte quiere jugar. Cuando llegó por primera vez en enero de 2022, empezó con buen pie, anotando 5 goles y 8 asistencias en solo 18 apariciones en la Premier League la temporada pasada. Ese es el tipo de rendimiento que transforma un equipo. Su habilidad para aguantar el balón, internarse en el área y asociarse con Harry Kane y Son Heung-min hace que todo el ataque funcione. Sin él, hemos visto a Lucas Moura y Richarlison intentar llenar ese vacío, pero ninguno ofrece la misma combinación de potencia y precisión. Richarlison, un fichaje de 60 millones de libras del Everton, aún no ha marcado un gol en la Premier League esta temporada, lo cual es un rendimiento francamente terrible.
Aquí está mi opinión: el sistema de Conte, con toda su solidez defensiva cuando funciona, depende demasiado de la brillantez individual en el ataque. Cuando uno de los Tres Grandes (Kane, Son, Kulusevski) está fuera, todo se paraliza. Lo vimos cuando Son estaba luchando por su forma a principios de temporada, y lo estamos viendo ahora con Kulusevski marginado. Consiguieron una victoria por 1-0 contra el Fulham recientemente, pero estuvo lejos de ser convincente. Necesitan más que un Kulusevski en forma; necesitan una profundidad genuina que pueda replicar su conjunto de habilidades único.
El camino que le espera al Tottenham es brutal. Se enfrentan al AC Milan en los octavos de final de la Liga de Campeones el 14 de febrero, una prueba enorme. Luego, West Ham y Chelsea en la liga, con la lucha por un puesto entre los cuatro primeros calentándose. El Newcastle United está justo ahí, pisándoles los talones, actualmente con 41 puntos, solo dos detrás de los Spurs. Cada punto cuenta a partir de ahora.
El regreso de Kulusevski, con suerte a finales de febrero o principios de marzo, será como un nuevo fichaje. Sus piernas frescas y su ímpetu ofensivo podrían proporcionar el impulso que los Spurs necesitan desesperadamente. Pero no puede ser solo él. Otros jugadores deben dar un paso adelante, particularmente en el departamento creativo. Ivan Perisic ha estado decente, pero no es el principal creador de juego. Alguien más tiene que asumir parte de la carga ofensiva.
Predigo que el Tottenham se colará entre los cuatro primeros, pero por poco, terminando cuarto por un solo punto sobre el Newcastle, gracias a algunas asistencias de Kulusevski al final de la temporada.