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Doblete de Beto: Los Blues Están Rotos, No Solo Magullados

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📅 22 de marzo de 2026⏱️ 4 min de lectura
Publicado el 22-03-2026 · Beto anota un doblete mientras el Everton destruye al Chelsea 3-0

Sabes lo que viste en Goodison Park el domingo. Viste a un Chelsea que parecía completamente perdido, desordenado y, francamente, un poco patético. Y viste a un equipo del Everton, luchando por el descenso la temporada pasada, desmantelarlos por completo 3-0. Esto no fue un desvío afortunado o un penalti fortuito. Fue una paliza en toda regla, con Beto anotando un doblete y Dwight McNeil añadiendo otro para rematar en el minuto 90.

En serio: el equipo de Mauricio Pochettino parece una colección de piezas caras que no encajan. Enzo Fernández, un mediocampista de £106.8 millones, estuvo desaparecido durante largos tramos. Raheem Sterling, una vez un terror en la banda, parece una sombra de sí mismo. Tuvieron el 72% de posesión, según Opta, y no hicieron absolutamente nada con ella. Cero. Eso no es solo una mala definición; es un problema táctico profundo. Solo lograron tres tiros a puerta en todo el partido, a pesar de su abrumadora posesión del balón.

**La llegada de Beto y el desorden del Chelsea**

Mira, Beto necesitaba un día como este. Ha sido un trabajador incansable desde que llegó del Udinese por una suma reportada de £25 millones, pero los goles no habían fluido del todo. Antes del domingo, su último gol en la Premier League fue contra el Sheffield United allá por el 2 de septiembre. Marcar dos goles contra un equipo como el Chelsea, incluso esta versión del Chelsea, es un gran impulso de confianza para el grandote. Se convirtió en el primer jugador del Everton en marcar más de una vez en un solo partido esta temporada, una estadística que te dice todo sobre sus anteriores problemas frente al gol. Su primer gol, un potente cabezazo en el minuto 54, marcó la pauta. Su segundo, un remate oportunista después de un revuelo en el área, lo sentenció.

La cuestión es que los problemas del Chelsea son mucho más profundos que una mala tarde. No se trata solo de su eliminación de la Liga de Campeones a principios de semana; se trata de un club que ha gastado más de mil millones de dólares desde que Todd Boehly asumió el cargo y no tiene absolutamente nada que mostrar. Están en el puesto 12 de la tabla, a la asombrosa cifra de 18 puntos de los cuatro primeros. La inversión simplemente no se está traduciendo en rendimiento en el campo. Cole Palmer ha sido un punto brillante, claro, pero un jugador no puede cargar con todo este peso.

Y seamos honestos, Sean Dyche merece un inmenso crédito. Ha logrado que el Everton juegue con una garra y determinación que faltaba mucho bajo Frank Lampard. Defendieron valientemente, manteniendo al Chelsea en solo esos tres tiros a puerta, y los golpearon con fuerza en el contraataque. James Tarkowski y Jarrad Branthwaite estuvieron inmensos en la defensa, ganando duelo aéreo tras duelo aéreo. Goodison Park estaba vibrando, y los aficionados se alimentaron de esa energía. Esto no fue una casualidad; fue un plan bien ejecutado.

Aquí está la cuestión: las dificultades del Chelsea van a continuar. No tienen una identidad clara, y Pochettino parece haberse quedado sin respuestas. La presión sobre él debe ser inmensa, especialmente después de su paliza por 4-1 ante el Newcastle el fin de semana anterior. No los veo terminando más arriba del octavo puesto esta temporada.

**El rebote de los Toffees**

Este resultado para el Everton es enorme. Los mueve al décimo puesto de la tabla, una posición que parecía impensable hace unas semanas dada su deducción de puntos. Dyche ha inculcado una lucha en este equipo que es palpable. Abdoulaye Doucouré, otro fichaje discreto, estuvo en todas partes en el mediocampo, ganando balones y avanzando. Esta victoria no fue solo tres puntos; fue una declaración. Demostró que pertenecen a esta liga y que pueden hacer daño a los grandes equipos.

¿Mi predicción audaz? Beto usa esta actuación como trampolín. Termina la temporada con al menos 12 goles en la Premier League, convirtiéndose en un héroe de culto en Merseyside.